By December 20, 2012 Read More →

Václav Havel, más vivo que nunca

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LA HABANA, Cuba, diciembre, www.cubanet.org -Este 18 de diciembre se cumplió un año de la ¿muerte? del ex presidente checo Václav Havel.

La efeméride es motivo para rememorar su legado con mayor intensidad. El civismo y la entereza mostrados durante la larga lucha contra las fuerzas comunistas locales subordinadas al Kremlin, son cualidades que superan la prueba del tiempo.

Havel entró a los anales de la Historia por los angostos pasadizos de la tenacidad y el sacrificio. De ahí la relatividad de su ausencia.

Aunque siempre declinó ocupar un sitio en el retablo de los héroes, su incansable postura frente al totalitarismo lo convierte en una figura emblemática dentro del espectro político mundial.

Recuerdo la lectura completa del Poder de los sin Poder, en la pequeña celda que ocupaba en la prisión de Guantánamo; uno de los libros escritos por quien primero ocupó la presidencia  de una Checoeslovaquia democrática (1989-1992) y más tarde la de la República Checa (1993-2003) tras la división del país, previa concertación entre las partes implicadas.

Estos ensayos políticos del reconocido disidente checo y la autobiografía de Nelson Mandela, titulada Long Walk to Freedom (El largo camino hacia la libertad), me sirvieron para darle mayor fortaleza a mis convicciones en la soledad del encierro.

Desde la década del 90 del siglo precedente, la disidencia cubana pudo nutrirse de diversas obras literarias asociadas a la lucha contra tiranías y autocracias contemporáneas; fundamentalmente, por su similitud con la nuestra, las tiranías comunistas de Europa del Este.

Textos de Václav Havel, Lech Walesa y Adam Michnik, pasaron de mano en mano; práctica que todavía se mantiene y que son de suma importancia para perfeccionar los métodos en la disputa por la transformación del país en un estado de derecho.

En cada una de esas lecturas pude percibir el valor de la paciencia ante la soberbia e impunidad de los victimarios, sobre todo cuando el castigo a padecer es el encarcelamiento prolongado.

Gracias a oportunas maniobras, tanto el referido libro de Havel como de otros autores no menos valiosos, pude tenerlos entre mis escasas pertenencias en aquella celda de 3 metros de largo y 2 de ancho, en la que permanecí cerca de un año de los 20 meses y 18 días que estuve recluido.

El movimiento contestatario cubano agradece sobremanera la impronta de esos paladines de la libertad que lograron sus propósitos pese a la magnitud de los desafíos.

Havel es un centinela que jamás pierde de vista la tragedia de los que en Cuba tomamos el camino de la oposición a cara descubierta. Su solidaridad sigue siendo sin mácula, transparente, explícita, inquebrantable.

En los 20 años de este viaje a contracorriente. No tengo tiempo para cansarme. Cuando el desánimo intenta asomarse por las rendijas de mi existencia, siento el eco de unas palabras que me conminan a no desmayar.

Havel me habla desde algún sitio que no podría ubicar con exactitud.

Él estará por siempre del lado de la justicia, erguido frente al atropello y burlándose de la muerte.

¡Gracias por existir!

oliverajorge75@yahoo.com

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